Cómo limpiar joyas de oro blanco

Es muy importante saber cómo limpiar tus joyas de oro blanco y con qué, tanto para su conservación como para poder lucirlas. Y es que, aunque el valor de las mismas sea elevado, si están deterioradas o sucias se verá afectado también el precio.

Normalmente, las joyas de oro blanco se manchan y dejan de verse como el primer día debido a su uso diario, los factores externos y desgastes, por lo que debes tener en cuenta que este material requiere de una limpieza específica para su conservación.

A continuación, te enseñaremos cómo limpiar el oro blanco sin tener que recurrir a alguna tienda especializada para recuperar su encanto.

Trucos para limpiar oro blanco en casa

1. Averigua la composición

Lo primero que debes hacer para limpiar el oro blanco es averiguar los materiales exactos que lo componen, para evitar dañarlo de alguna forma.

2. Usa vinagre

Una de las formas más usuales de cómo limpiar el oro blanco en casa es utilizando vinagre ya que es muy efectivo y económico para este tipo de materiales. Además, se trata de un producto que podemos encontrar en todos los hogares.

Solo deberás colocar en un recipiente media taza de vinagre y dos cucharadas pequeñas de bicarbonato de sodio, mezclarlos bien e introducir las joyas que quieras limpiar dejándolas en este líquido durante 3 horas. Finalmente, se sacan y se lavan con suficiente agua fría y les pasas un paño suave.

3. Mezcla de bicarbonato y limón

Esta mezcla resulta muy efectiva para limpiar el oro blanco, sobre todo si las joyas tienen mucha suciedad incrustada, lo que hace que sea más difícil su limpieza. ¡Se debe hacer con un cuidado especial para no dañarla!

Antes de proceder a la limpieza de estos materiales, deberás colocar tu joya en un recipiente con agua durante unos veinte minutos. Aparte, en otro envase, mezcla el bicarbonato con una cucharada de zumo de limón, formando una pasta.

Retira tu pieza del agua y, estando aún húmeda, aplica con un cepillo de dientes esa pasta sobre cada una de las joyas y frótalas con el cepillo unos minutos. Las hebras deberán ser suaves para no dañarlo.

Enjuágalas con agua limpia y notarás que han recuperado ese brillo del principio. Esta es una de las mejores formas sobre cómo limpiar el oro blanco para que brille y tus piezas se vean como nuevas.

4. Uso del jabón

Esta es una de las formas más comunes para la limpieza de las joyas de oro blanco, y es utilizando simplemente jabón, preferiblemente quita-grasa, para que elimine toda la suciedad sin que se dañe la superficie.

Para realizar la limpieza, coge un pequeño envase al que le añadirás jabón líquido y trata de hacer bastante espuma, introduce las joyas durante diez minutos y las sacas. Al momento de sacarlas, déjalas húmedas y aplícales un poco de bicarbonato de sodio, haciendo un poco de presión suavemente para no dañar la cobertura de rodio.

Por último, lava la pieza con suficiente agua y sécala con un paño suave. En caso de que las prendas tengan alguna piedra preciosa no se recomienda realizar este tipo de limpieza, ya que las mismas se pueden poner opacas.

5. Limpieza con pasta de dientes

Es una forma muy sencilla y eficaz de cómo limpiar tus anillos de oro blanco, para la cual solo vas a necesitar una pasta de dientes y un cepillo de hebras blandas.

Coloca un poco de pasta dental en el cepillo y procede a aplicarla en la joya, frotándola durante unos minutos e introduciendola por todas las pequeñas partes de la misma donde podría haber suciedad. Finalmente, lávalas con suficiente agua y sécalas con un paño suave.

Es recomendable, cuando hacemos este tipo de limpieza, sumergirla en un huevo batido durante dos minutos. Después de esto las vuelves a lavar y secar cuidadosamente y, con esto, tu joya obtendrá un brillo extraordinario y original como si la acabaras de comprar.

Al realizar cualquiera de estas limpiezas vas a lograr que tus joyas de oro blanco queden más relucientes, pero si lo que quieres saber es cómo pulir oro blanco, lo mejor es que lo lleves al joyero para que le vuelva a aplicar una cobertura de rodio.

Cabe mencionar también que, cuando el oro blanco se mancha o se pone negro, es debido a la acumulación de sucio, o tal vez porque las proporciones de sus componentes no son las más idóneas (no tienen la cantidad de oro suficiente). Si estas manchas no salen con una limpieza profunda, es aconsejable llevarlo a un joyero.

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